Estadio Nacional: 70 años de historia, encuentro y tortura

  • Inaugurado en 1938, el coliseo de Ñuñoa ha sido testigo de los mejores y peores momento de la historia de Chile.
  • Desde la visita del papa Juan Pablo II hasta la Copa América del 2015, el reciento ha intentado sobreponerse a su macabro rol en tiempos de dictadura.

El estadio Nacional Julio Martínez Prádanos ha sido uno de los testigos más importantes de los grandes acontecimientos políticos, deportivos y musicales de Chile y si bien celebraciones deportivas e ilustres visitas religiosas y musicales lo han posicionado como un centro de encuentro familiar, su historia sigue profundamente marcada por las detenciones y torturas ocurridas en el coliseo durante la dictadura militar.

El recinto deportivo, inaugurado por Arturo Alessandri en 1938, inicio su historia como una respuesta al creciente interés de la sociedad chilena en el fútbol, y vivió su “peak” en el mundial de 1962, organizado por Chile y que vio como el país alcanzaba un histórico tercer lugar.

Sin embargo, 11 años después el rostro del llamado “Elefante Blanco” cambiaría para siempre al ser utilizado como centro de detención masiva durante el gobierno militar del dictador Augusto Pinochet.

Miembros del Ejército usaron al Estadio Nacional para retener a más de 40.000 personas entre septiembre y noviembre de 1973 por motivos políticos. Desde el hacinamiento en los camarines y escotillas, los militares sacaban diariamente a los prisioneros a “tomar aire”, momento en que estos podían encontrarse con compañeros de trabajo, amigos y familiares también detenidos en las infames redadas realizadas en esa época.

Desde las imponentes graderías, los detenidos esperaban la lectura de una lista de 200 o más prisioneros que diariamente serían llevados a los interrogatorios y torturas del Velódromo, desde donde regresaban en muy malas condiciones o simplemente no regresaban.

En el año 2003, 30 años después de la sombría cicatriz que dejó el golpe de estado en el coliseo, el recinto que utilizó sus pasillos, camarines y escotillas como celdas multitudinarias fue declarado monumento histórico y comenzó a recordar su pasado con memoriales, museos y exposiciones que dan cuenta de las atrocidades cometidas en el otrora orgullo nacional.

Cambio de rostro

Si bien la historia del estadio fue marcada para la eternidad por los sucesos del año 73, desde entonces diversas visitas ilustres y numerosas actividades han logrado convertir nuevamente al Estadio Nacional en un lugar de encuentro y felicidad multitudinaria.

La visita del papa Juan Pablo II, en 1987, marcó un antes y un después en la línea de tiempo del coliseo ya que unió a un país dividido con un mensaje de hermandad, esperanza y proyección a futuro.

Posteriormente, el discurso del presidente electo Patricio Aylwin, en 1990, cementó al Estadio Nacional como un testigo de una nueva etapa política para Chile, un país que empezaba a sanar y a reunirse como patria.

Así en más, distintos triunfos deportivos como la clasificación al mundial de 1998 y la Copa América del 2015, y visitas musicales de la talla de los Rolling Stones, Madonna, Michael Jackson, Iron Maiden y Britney Spears afirmaron al estadio como un lugar de celebraciones, felicidad y unidad popular.

Para conocer más a fondo la historia del Estadio Nacional Julio Martínez Prádanos, llamado así en honor al recordado periodista deportivo, te invitamos a ver el siguiente reportaje.

 

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