El Minsal y su plan para reducir índices críticos de obesidad nacional

  • A través de la Ley de Etiquetados se ha logrado constituir nuevos estilos alimenticios.
  • Siguen habiendo falencias en las regulaciones de pequeños locales que continúan vendiendo comida chatarra.

Críticos índices de obesidad universitaria son combatidos con la reciente norma impuesta por el Ministerio de Salud, la cual restringe el libre consumo de alimentos a través de la Beca de Alimentación para la Educación Superior o popularmente conocida como la tarjeta Junaeb: Sólo comida saludable es a lo que pueden acceder los alumnos que cuentan con la beca.

Los dueños de locales ubicados en pleno barrio universitario no están contentos con esta reforma y así lo expresó uno de estos: “Ellos no pueden decidir lo que va a comer cada persona, en el fondo igual los perjudican -a los estudiantes-  porque la comida saludable es mucho más cara que comerse un completo“.

La acelerada rutina que se vive al entrar en el circuito universitario conlleva a alimentarse de la misma manera. Es por esto que en años anteriores la comida chatarra fue el alimento principal de miles de universitarios que gastaron alrededor de 21 mil millones de pesos en este tipo de locales.

Un portazo en la cara a los universitarios, que con poca plata y tiempo buscaban lo más rápido y eficaz, luego de que el Ministerio de Salud prohibiera la compra de comida chatarra con la Junaeb (en alimentos envasados y locales de comida rápida) y en respuesta a esto implementó un menú saludable. Aunque la solución no es restringir la libertad de elección ha dado resultados sumamente favorables.

La nutricionista Circe González nos comenta que “son bastante insuficientes -aportes nutricionales- en cantidad, yo creo que deberían promover otro tipo de alimentos como ensaladas […] Ya que los menús no aportan lo que los niños necesitan”

La obesidad no es algo que afecte solo al que la padece, también se presenta como un dolor de cabeza para la salud pública, puesto que los costos para tratar esta “epidemia”. Según el estudio “Costo de obesidad y enfermedades asociadas en los sistemas de salud”, el sector público desembolsa anualmente 1,4 billones de pesos, y de esta cifra $455 mil millones únicamente en consultas médicas.