Estación Central: el barrio que se detuvo en el tiempo

“El barrio más importante de Santiago” es la definición del historiador Antonio Ramírez.

El crecimiento social ha hecho progresar el servicio de trenes.

Inaugurada en 1855, Estación Central se levantó como una de las principales arterias culturales que tiene la capital chilena, desde entonces comenzó un frenético crecimiento que se mantiene hasta hoy. El sector ferroviario desde sus comienzos se expandió y con esto se instaló como una fuerte sede económica, debido al gran transito tanto de turistas como de gente que día a día tiene que tomar el tren desde alguna localidad cercana a Santiago.

Con estos dos factores la Estación Central de Santiago tomó gran potencia en la memoria colectiva del chileno, el recuerdo de un gran punto de encuentro, un lugar donde hacer, un espacio público.
Para orientarnos un poco más, Antonio Ramírez, historiador nos relata la historia, como sector, de Estación Central: “Chuchunco era el barrio original donde comienza todo, desde ahí se construye lo que es, el barrio más importante en Santiago. Después por las oportunidades de trabajo se comienza a instalar la clase media e inmigrantes. Desde su aparición en 1855 tuvo una concurrencia enorme”.

La gente: vital para el ecosistema del barrio

Como todo sistema, la estación, necesita de engranajes que logren hacer funcionar todo y uno de los más importantes son los partícipes de la comunidad, como por ejemplo los vendedores que a lo largo del tiempo ganaron terreno y se establecieron en locales fijos. Ellos nos comentan el funcionamiento y vida del lugar.

Víctor Delgado, dueño de una relojería, nos comenta como la economía del lugar se mueve: “Esto es un lugar de mucho movimiento, tiene la particularidad de que está lo que necesitas. La variedad de tiendas que existen hacen que lo que vengas a buscar está e incluso a veces más”. Héctor Sandoval, el hombre apodado jefe por otros locatarios, nos cuenta de sus experiencias y lo que nos ofrece estación: “Aquí hay de todo y para todos, puedes venir a comprarme una mochila o comerte un conejo escabechado a la vuelta. Siempre ha sido así, lo más rico de todo es ese lenguaje que hay con la misma gente de acá, nos llevamos todos bien”.

El gran cambio

En 161 años de historia las cosas cambian y así nos explica Antonio Ramírez: “Desde sus inicios hasta ahora Estación Central ha sido un punto de conexión con el puerto de Valparaíso, por tanto el mercado ha sido un fuerte indicador del medio. Antiguamente el centro de Santiago era justamente Estación Central por ser el lugar donde se encontraba todo. Con el tiempo la gente más acomodada dejó sus casas para mudarse a otros sectores por el aumento de inmigrantes que se mantiene hasta el día de hoy”.

Los trenes también han sufrido cambios y seguirán en la misma línea, buscando futuro, así lo explica Víctor Jerez, el jefe de estación: “El servicio es más rápido hoy en día, porque tenemos que acercar a la gente más rápido. La gente hoy se compra su casa en Paine y tiene el tren afuera de su casa y se demora 45 minutos, un tiempo razonable […] Para fin de año cambiaremos nuevamente y tendremos un servicio de Exprés Rancagua, servicio similar al metro de Santiago”.

Estación Central, quizás, algún día deje de albergar trenes. Sin embargo sabemos que no cerrará, la importancia del lugar como un espacio público no tiene cabida para un posible término de este lugar familiar. Los cambios siempre son buenos, dicen por ahí, pero nunca debes descuidar lo que ya eres.

 

Leave a Reply

Your email address will not be published.