Keko Yoma: Exitosos y desconocidos músicos chilenos

  • La historia de la banda chilena de rock que se autogestionó en sus inicios y hoy se pasea por importantes escenarios alrededor del mundo.
  • Sólo en 2015, el Fondo de Desarrollo de la Cultura y las Artes otorgó más de 19 mil millones de pesos a diversos proyectos culturales.

Corría el 2004 cuando seis amigos decidieron juntarse para practicar su pasión: la música. Y si bien no eran muy disciplinados en un comienzo, no sabían el futuro que el destino les tenía preparado. Es Keko Yoma, una banda chilena independiente que combina el rock, ska, pop y folk que, aunque no goza de popularidad en el país, registra una vasta experiencia en escenarios internacionales.

Carlos Jara (percusión), Javier Lizama (batería), Allan Follert (bajo), Renato Pizarro (guitarra), Gonzalo Troncoso (teclado) y Claudio Benavides (voz) conforman este grupo musical que en sus aproximadamente diez años de carrera acumula una más de 600 conciertos tanto en Chile como en el extranjero.

“Íbamos en el colegio. Me acuerdo que ensayábamos los viernes, tocábamos. Pero en realidad todo era un carrete más que un ensayo”, recuerda Allan acerca de sus poco disciplinados primeros pasos. Pero en 2004 decidieron ir más allá y se presentaron a los concursos musicales Balmaceda 1215 y Tour Marginal. “Llegamos a la final, pero obviamente nunca ganamos. Somos unos perdedores”, agregó en tono de broma.

A pesar de no salir triunfadores en aquellos certámenes, sirvió como punto de inflexión de la banda. “Fue un cambio significativo. Dijimos ‘ya, paremos y ensayemos más de lo que carreteamos, y tomémonos un poco más en serio el asunto’”, contó el bajista. Después de eso grabaron primer sencillo y videoclip: ‘El Desatinao’.

Luego, como a todo artista que quiere vivir de lo que le gusta, les entró el “bichito” de querer recorrer distintos escenarios y salir de gira. “Teníamos un video, una canción grabada y ganas de viajar”, reconoce Gonzalo.

“Eso es súper significativo, porque es como el tránsito de la banda. El 2006, sin disco y sin nada, decidimos empezar a salir y de ahí no hemos parado hasta hoy en 2016”, complementó Javier.

LA AUTOGESTIÓN COMO MEDIO PARA SURGIR Y EXPERIMENTAR

Pero como sucede a muchos músicos independientes en Chile, el aspecto económico muchas veces les impide surgir y continuar con su carrera. En este caso, Keko Yoma lo tuvo claro desde el comienzo y supo autogestionarse para reunir el dinero necesario para mantenerse y realizar sus ansiadas giras, según comentó Allan.

Sucede que, según expresó Javier, finalmente se invierte no sólo para tener mayores y mejores herramientas para la música, sino también para vivir experiencias.

“El objetivo nunca ha sido el dinero, el objetivo ha sido generar recursos para vivir de lo que queremos hacer. Dentro de eso, nosotros también hacemos otras cosas a parte de tocar y todo lo que va en función de la experiencia de lograr posicionarse en grandes escenarios y compartir con otra gente y culturas. No es sólo artístico”, complementó el baterista.

SU POCA VALORACIÓN EN CHILE

Desde entonces, han logrado presentarse en los más destacados escenarios del mundo: en el festival Rock for People en Praga, el Gentse Feesten de Bélgica y el Arena de Viena, siempre en Europa. También destacaron en el Quito Fest en Ecuador, Indie Fest en México y Lollapalooza en Santiago.

Y a pesar de gozar de un éxito inesperado tanto en Europa como en América, en la escena Chile no tienen demasiada presencia. Pero aunque les gustaría actuar más en su tierra, no lo hacen porque, explica Javier. aquí no valoran su trabajo como ellos quisieran.

“En Chile la sensación es que yo te estoy haciendo un favor por tocar en mi local, y la visión de afuera es distinta”, dice Allan. Renato, el guitarrista, agrega: “Afuera valoran que sin músico no hay bar, sin músico no hay show”.

Javier acusa falta de propuesta: “Aquí hay consumo. Las municipalidades contratan a los que están sonando, porque más que generar cultura y que la gente escuche algo nuevo y se innove, lo que quieren es que canten un par de canciones. Así cortas tú, corto yo, nos vamos con las luquitas y nos vamos todos contentos”.

Una prueba de que en Chile no se apuesta en demasía por lo nacional, es que en el Movistar Arena, uno de los mayores escenarios del país, durante 2015 se presentaron aproximadamente 60 espectáculos artísticos, de los cuales el 87 por ciento fue extranjero.

Alfredo Lewin es un destacado periodista y crítico musical de dilatada trayectoria. Desde su perspectiva, asegura que en la actualidad la sociedad chilena sí aprecia al músico local.

Además, argumenta que no es que se prefiera al foráneo, sino que se respeta la trayectoria de éste, como ocurre con bandas consolidadas como Aerosmith o The Rolling Stones.

EL APOYO DE LAS AUTORIDADES AL ARTISTA NACIONAL

Asimismo, para fomentar la valoración a la obra nacional, está el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes (Fondart), que actúa como apoyo económico para proyectos de toda índole, que van desde la música y lo audiovisual, hasta los libros.

Desde su creación en 1992, se ha transformado en la mayor fuente de recursos monetarios para el artista chileno. Sólo en 2015 destinó más de 19 mil millones de pesos para más de 1.500 propuestas.

El ministro de Cultura, Ernesto Ottone, se refirió a los principales lineamientos del Fondart, que tiene como objetivo final lograr una mejor sociedad.

La banda Keko Yoma no está ajena a este tipo de ayuda, puesto que en 2010 se vio beneficiado por el Fondart. En aquella ocasión, el fondo le otorgó poco más de cuatro millones de pesos para financiar su segunda gira por Europa.

De todos modos, al momento de analizar su funcionamiento, critican la burocracia del proceso de postulación y, sobre todo, la poca cantidad de fondos disponibles.

Allan alude a la llamada “fondartización”. Es decir, que se crean proyectos en base a los parámetros que establece la postulación. “Es el resultado de un conjunto de críticas que se la han hecho al Fondart, por ejemplo, de que se despilfarran los fondos. Y se le han ido poniendo mecanismos de control que terminaron convirtiéndolo en un aparato burocrático”, argumenta Pablo Langlois, quien hasta 2014 fue jurado de éste.

Ya sea con o sin recursos o Fondart, en Keko Yoma siguen trabajando en sus planes. Tienen altas probabilidades de salir nuevamente de gira: están invitados a Amsterdam, Holanda, por lo que viajarían a Europa durante julio. Y para octubre tienen presupuestado presentarse en México y, quizás, Colombia. Además ya trabajan en su nuevo disco, cuyo nombre no quisieran revelar.

“Si nos quedamos sentados esperando que lleguen las oportunidades, no van a llegar. Siempre estamos intentando que sucedan cosas. También hemos sembrado bastante, así que hay cosas que llegan solas en algún momento”, reflexionó el percusionista Carlos Jara.

 

A continuación puedes ver en extenso nuestro reportaje acerca de las principales dificultades que enfrentan los artistas en Chile.

http://youtu.be/RCrlBhl2Ys4

 

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