Robin Williams, el actor que inspiró al mundo

Robin Williams, el multifacético actor

  • A lo largo de su carrera obtuvo cinco globos de oro y un premio Óscar como mejor actor de reparto.
  • Las adicciones, sumado a una depresión y Parkinson severo, terminaron con su vida.

De reconocida carrera y, con unas películas que difícil serán de olvidar para los noventeros, Robin Williams falleció hace ya cinco meses, dejando un vacío en la industria y en todos sus seguidores.

Ya sea disfrazado de una empleada doméstica de la tercera edad para cuidar y estar cerca de sus hijos, o de un profesor que le da el empujón necesario a una persona para que explote su brillantez, Williams supo ganarse a su público y a la academia, quien lo premió con un Oscar en el año 1997.

Nació en 1951 en la fría y ventiscosa ciudad de Chicago, en el estado de Illinois. Hijo de una ex modelo y de un hombre de negocios en la industria automotriz, Williams siempre supo estar al tope.

Su niñez vivió un brusco cambio cuando su padre fue trasladado por trabajo a Detroit. Ahí, el actor se las arregló para estar dentro del equipo de fútbol, de lucha y además ser el presidente de curso, cargo que en la cultura estadounidense no es menor.

Terminó el colegio en California para empezar a estudiar ciencias políticas, lo que, afortunadamente para todos sus fans, no prosperó y le dio una oportunidad a la actuación. “Oliver!” fue su primer papel en una obra de teatro para la universidad a la que asistía en el momento, el cual sería el primer paso para la serie de éxitos que vivió después.

 

Cimentando el camino al éxito

Muchos recordarán que la primera película en la que aparece oficialmente en los créditos, fue “¿Puedo hacerlo hasta que necesite lentes?” en el año 1977. Pero no fue hasta 1980 en donde sería el actor principal en “Popeye”. Ahí, protagonizaría al personaje principal de la reconocida serie animada y de comics. Luego, y de manera casi consecutiva, vendría “Buenos días, Vietnam” y “La sociedad de los poetas muertos”, películas que definitivamente marcaron el inicio de su carrera.

Si bien Robin Williams en un principio se caracterizó por interpretar papeles de carácter más serios, también dejó un espacio para el cine familiar.

Inconfundible fueron sus roles como Sra. Doubtfire en “Papá por siempre”, donde se disfraza de una niñera de avanzada edad solo para poder estar cerca de sus hijos o “Flubber”, donde encarna a un científico loco. “Jumanji”, “Aladino” y “Jack” fueron otras de sus películas familiares que fueron éxito de taquilla.

Foto promocional de la película La sociedad de los poetas muertos.
Foto promocional de la película La sociedad de los poetas muertos.

La gloria en su máxima expresión

En el año 1997 y luego de haber pasado por una seguidilla de papeles de índole cómico y familiar, llegaría la película que cambiaría su vida.

Robin Williams ya contaba en su trayectoria con cinco Globos de Oro, premio que en la escala de importancia para el cine estadounidense viene justo detrás de los premios de la Academia.

Ese año, interpretó al profesor y psicólogo Sean Maguire en la cinta “Una mente indomable”. Su participación como actor secundario le valdría el máximo premio que alguien puede aspirar, un Óscar. A estas alturas de su carrera, vendría siendo la consolidación que había buscado en otros papeles pero que nunca llegó, hasta ese día.

Robin Willams junto a su hija menor, Zelda Williams.
Robin Willams junto a su hija menor, Zelda Williams.

 

 

El inicio del fin

En la década de los 70 y 80, Robin Williams hizo pública su adicción a la cocaína, después, en el año 2003, tuvo una recaída con el alcohol para finalmente internarse en rehabilitación el 2006.

Probablemente, estos hechos desencadenaron en lo obvio: Robin Williams nunca pudo reinventarse de gran manera en el cine después del éxito. Luego de ganar el Óscar, también tuvo bastante éxito en otros films, como “Patch Adams”, donde interpreta a un estudiante de medicina que hará lo posible por ser médico de una manera poco ortodoxa, “El hombre Bicentenario”, en donde interpreta a un robot más humano que de costumbre, o “Más allá de los sueños” película que lideró junto a Cuba Gooding Jr y que fueron aclamadas por la crítica.

De ahí en más, su carrera como actor nunca fue la misma. Películas que fracasaron en la taquilla, roles poco relevantes y fracasos cinematográficos.

Hasta siempre, Robin

Robin Williams dejó de existir el día 11 de agosto de 2014. Ahí, en su casa en el estado de California, se suicidó, con el método de asfixia. El actor ya venía sufriendo de depresión, además, se reportó que presentó varios episodios de demencia, posiblemente ocasionados por el Parkinson que lo afectaba en el último tiempo.

Su muerte caló hondo en todo el mundo. Muy querido por sus fans y por sus colegas, dejó un legado en el cine que pocos podrán olvidar.

 

Las tres últimas películas que el fallecido actor grabó y nunca alcanzó a ver fueron: “Una noche en el museo 3”, “Una maldita feliz navidad” y “Absolutamente cualquier cosa”.

¿Podrá alguien, entonces, interpretar diversos personajes de la manera que lo hizo Robin Williams y además ser galardonado por las instituciones de cine más prestigiosas del mundo? Solo el tiempo lo dirá.

Robin Williams junto a Ben Stiller, en la última entrega de Una noche en el museo.
Robin Williams junto a Ben Stiller, en la última entrega de Una noche en el museo.

puedes ver la biografía completa de Robin Williams a continuación

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